¿Por qué Samsung ha tenido que suspender las ventas del Note 7?

 

Hace unos días, Samsung anunció una de las peores noticias que puede ocurrirle a una empresa: el “recall”, esto es, la orden de devolución a fábrica de un producto que presenta un desperfecto grave. El caso se ha dado con el nuevo Samsung Note 7, cuyas baterías presentan un defecto de una magnitud tan grande que la propia compañía coreana ha tenido que hacerse responsable.

 

 

En fechas anteriores, ya algunos distribuidores habían ordenado por su cuenta paralizar su venta, al haber detectado problemas durante la carga de las baterías. Usuarios han reportado problemas como  combustiones en sus terminales mientras cargaban e incluso incendios y explosiones, llegando a provocar daños físicos a personas, viviendas y vehículos. Pese a que inicialmente Samsung catalogó  estos sucesos de casos aislados (señalando que sólo se habían detectado unas decenas de casos en todo el mundo) pronto tuvieron que recular y admitir que se trataba de un problema generalizado del modelo, instando a todos los propietarios de un Note 7 a que lo apagaran y lo remitieran inmediatamente de vuelta a la fábrica. Previamente, la Administración Federal Aérea de Estados Unidos había emitido un comunicado recomendando de manera encarecida que los pasajeros se abstuvieran de montar en un avión portando un Note 7. Finalmente, el propio Gobierno de Estados Unidos dio orden formal de que todos los Note 7 fueran retirados del mercado. Se calcula que dos millones y medio de unidades fueron vendidas en los 12 países donde fue puesto a la venta antes de detectar el fallo.

 

Pero, exactamente, ¿cuál es el problema? Aparentemente, se trata de un defecto de fábrica en la batería. En concreto, el ánodo y el cátodo de las celdas entran en contacto, lo que provoca un sobrecalentamiento desmedido que puede hacer que el litio se prenda fuego, con el resultado de los consabidos incendios y explosiones. Pese a que Samsung ideó un sistema de reemplazo para los teléfonos afectados, de momento no ha resultado como esperaban, especialmente en Estados Unidos, pues los usuarios no encuentran respuestas claras de cómo obtener su terminal de sustitución. Samsung remite a la tienda donde se efectuó la compra, pero las tiendas no han recibido los reemplazos aún, ni saben cuándo lo harán.

 

Desde Samsung aseguran que el problema de las baterías ha sido completamente resuelto y que todos los clientes recibirán su reemplazo en próximas fechas. En concreto, han dado la fecha del 19 de septiembre como pistoletazo de salida para las sustituciones en Europa, a través de su tienda online. Para la gente que conserva aún su dispositivo, han ofrecido una solución “parche”, con una actualización que hace que el terminal no pueda cargarse más allá del 60%. También han aclarado que las personas que hicieron una reserva del Note 7 tendrán que alargar la espera.

 

Las baterías son uno de los quebraderos de cabeza constantes de los fabricantes de smartphones. Su relativo poco avance respecto a otros componentes (algo que es queja generalizada entre los usuarios), unido a los problemas que ocasionan en muchos terminales (normalmente también por sobrecalentamiento) hacen que estén en el número uno del debe de las multinacionales de las empresas tecnológicas.

 

Las consecuencias que puede tener esta situación para las ventas del Samsung Note 7 todavía están por descubrirse pues, aunque es cierto que el teléfono es técnicamente de lo mejor del mercado (estaba llamado a ser el gran competidor del iPhone 7 Plus), este serio problema puede darle una mala publicidad de la que sólo el tiempo dirá si se acaba o no recuperando.

 

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Escrito por Ignacio Martín Fraile

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