Ponemos a prueba la resistencia y eficacia de un cristal templado para nuestro smartphone.

 

En la primera prueba golpeamos repetidas ocasiones nuestro iPhone que lleva puesto una protección de cristal templado sobre la pantalla.

En la segunda prueba pasamos la cuchilla del cúter sobre el cristal templado. Comprobamos que nos es fácil de rayar.